Los días 28 y 29 de septiembre de 2026, productores de plátano y caña, participantes de huertos agroecológicos, custodios de semillas y dinamizadores del Programa de Soberanía Alimentaria del Resguardo Colonial Cañamomo Lomaprieta participaron en jornadas de formación para fortalecer sus conocimientos y prácticas frente a los desafíos agroclimáticos asociados al fenómeno de El Niño.

El taller “Cultivando resiliencia: estrategias agroecológicas para la gestión del riesgo agroclimático frente al fenómeno de El Niño” se desarrolló mediante el aprendizaje vivencial y el aprender haciendo. La finca y la huerta se convirtieron en espacios para observar, compartir experiencias y reconocer la relación entre el suelo, el agua, las plantas, los animales y las personas como partes de un mismo organismo vivo.![]()
![]()
![]()
A través del diálogo de saberes y los recorridos de campo, los participantes profundizaron en temas como la fertilidad del suelo, el manejo fitosanitario, las coberturas vegetales, los abonos verdes, los sistemas agroforestales, la rotación de cultivos y la producción de abonos orgánicos. Estos conocimientos se pusieron en diálogo con las experiencias de quienes cultivan y cuidan las semillas del territorio.

El conocimiento también se transformó en acción. Durante las actividades prácticas se trabajó en coberturas de suelo para conservar la humedad y proteger su fertilidad, siembra de abonos verdes y corredores florales, elaboración de bioles y otros abonos orgánicos, y diseño de estrategias agroecológicas para fortalecer la capacidad de los sistemas productivos de afrontar condiciones climáticas adversas.
La experiencia fue orientada por David Vásquez, investigador de Agrosavia del Centro de Investigación El Mira, con el acompañamiento de Rosa Helen Mira, profesional de apoyo de la Sede Eje Cafetero. Las jornadas se realizaron en el marco del proyecto Sistema Territorial de Innovación —STI Caldas—, en articulación con el equipo del Programa de Soberanía Alimentaria del resguardo.

Estos encuentros fortalecen una apuesta colectiva por cuidar el suelo, proteger el agua, conservar las semillas y sostener la producción de alimentos desde la agroecología. Cada práctica compartida aporta a la soberanía alimentaria y reconoce el papel de las familias productoras y los custodios de semillas en el cuidado de la vida y del territorio.


































