Con satisfacción y, sobre todo, con la esperanza renovada de seguir avanzando, hoy culminan los trabajos de apertura y ensanchamiento del camino que comunica a la Comunidad de Pulgarín con el sector El Sillón de la Comunidad de La Iberia, una intervención que representa un paso fundamental para consolidar en esta zona una vía más digna y segura.

Esta primera etapa era quizás uno de los desafíos más importantes. Ampliar el camino y mejorar sus condiciones de tránsito permite comenzar a proyectar nuevas intervenciones sobre un corredor que diariamente sirve a estudiantes, familias, productores y comuneros que encuentran en esta vía una conexión fundamental entre sus comunidades.
Sin embargo, el trabajo no termina aquí. Ahora se abren nuevos retos que requerirán nuevamente de gestión, organización y esfuerzos compartidos: atender adecuadamente las aguas de escorrentía, avanzar en obras de canalización y drenaje, gestionar la aplicación de material de afirmado y continuar mejorando aquellos puntos que requieren intervenciones especiales.
Incluso, como lo han expresado los propios líderes comunitarios, existe el temple, la determinación y la voluntad para seguir soñando en grande y gestionar, en un futuro, la construcción de placa huellas en algunos de los tramos más importantes y complejos del recorrido.

Lo alcanzado hasta ahora ha sido posible gracias a una suma de esfuerzos en la que las comunidades de Pulgarín y La Iberia, junto a sus Grupos de Apoyo, han tenido un papel fundamental. A este compromiso comunitario se articula el respaldo de la Alcaldía Riosucio Caldas, la Gobernación de Caldas con su Secretaría de Infraestructura de Caldas, Promueve+ y el Cabildo del Resguardo Colonial Cañamomo Lomaprieta, instituciones que desde sus posibilidades y competencias han contribuido a darle forma a una necesidad sentida durante años.
En este proceso también ha sido importante el acompañamiento y la gestión del concejal Jimmir Rojas Guerrero, quien ha asumido con apropiación esta iniciativa y, de la mano de líderes y comuneros, ha contribuido a articular esfuerzos y voluntades alrededor del mejoramiento de este corredor vial.

Hoy no solamente termina una etapa de apertura y ensanchamiento. Se reaviva un sueño comunitario. El sueño de que algún día este recorrido cuente con las condiciones necesarias para garantizar movilidad segura durante todo el año, facilitar el desplazamiento de los estudiantes, fortalecer la actividad productiva de las familias indígenas y acercar cada vez más a Pulgarín y La Iberia.
Queda camino por recorrer, obras por gestionar y esfuerzos por sumar, pero también queda una certeza expresada por las propias comunidades: cuando existe organización, voluntad y trabajo conjunto, aquello que durante años parecía lejano puede comenzar a hacerse realidad.

Pulgarín y La Iberia ya dieron un primer gran paso. Ahora el propósito es seguir abriendo camino hacia una vía digna para todos.
































