La suma de voluntades, el compromiso comunitario y la articulación entre instituciones y organización indígena continúan demostrando que es posible materializar iniciativas que respondan a las necesidades y proyecciones de las comunidades. En este propósito, el día de ayer se realizó la entrega de una unidad productiva de gallinas ponedoras al grupo emprendedor Fuerza Fénix, de la comunidad de Amolador.

Esta iniciativa se hace realidad gracias al trabajo articulado entre el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural Minagriculturacol, el Cabildo Indígena del Resguardo Colonial Cañamomo Lomaprieta, a través de su Programa de Soberanía Alimentaria, y Agrosavia, en el marco del proyecto Sistemas Territoriales de Innovación – STI.
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La unidad productiva contempla la entrega de 150 gallinas ponedoras de 18 semanas, que ya comienzan su etapa de postura, además de la construcción y adecuación del galpón, suministro de alimento, medicamentos y otros insumos fundamentales para garantizar el bienestar de las aves y brindar condiciones favorables para la sostenibilidad del proyecto.

En un corto periodo de tiempo y gracias a un trabajo diligente, organizado y comprometido, esta apuesta logró avanzar de la planeación a la realidad. Un resultado en el que también ha sido fundamental la participación de la comunidad de Amolador, que se vinculó activamente aportando materiales propios del territorio, como la guadua, así como mano de obra para la construcción del galpón y, sobre todo, la disposición colectiva para sacar adelante esta iniciativa.
A través de la producción de huevo orgánico, se espera contribuir al fortalecimiento de la soberanía alimentaria en Amolador y las comunidades aledañas, promoviendo alternativas productivas locales que permitan dinamizar las economías propias y avanzar hacia una mayor capacidad de producción de alimentos desde el territorio.
De manera especial, este proyecto estará liderado mayoritariamente por mujeres del grupo emprendedor Fuerza Fénix, reconociendo su capacidad organizativa, su liderazgo y el importante papel que desempeñan en la economía familiar y comunitaria. La iniciativa ha sido pensada para consolidarse como un proceso autosostenible en el tiempo, capaz de generar sus propios recursos, proyectarse y continuar fortaleciendo su capacidad productiva.

Fuerza Fénix representa la fuerza de las mujeres, el trabajo comunitario y la decisión de emprender desde el territorio. Hoy, esta unidad productiva comienza una nueva etapa con el reto de crecer, sostenerse y demostrar que, cuando las comunidades, la organización y las instituciones trabajan de manera articulada, los proyectos dejan de ser una expectativa y se convierten en realidades que fortalecen la soberanía y la vida comunitaria.
