Hoy, en el marco de la Escuela de Agroecología del Territorio, se vive la cuarta Tulpa, un encuentro que sigue consolidándose como un espacio de integración comunitaria y de deleite para los más exigentes paladares.

En el siguente momento, cada participante del proceso formativo llegó con un exquisito compartir, dando vida a lo que se convierte en un verdadero festival gastronómico típico. Recetas heredadas de nuestros abuelos y transmitidas de generación en generación, se presentan hoy en forma de postres, tortas, bebidas, frutas y verduras que, unidas en un mismo escenario, nos regalan una inigualable experiencia sensorial.
Más que un encuentro culinario, la Tulpa es un escenario de saberes y sabores que dialogan entre sí: el conocimiento ancestral de la cocina tradicional, la memoria viva de las familias y el espíritu solidario de compartir lo propio para el disfrute colectivo. Así, los aromas y colores se conjugan magistralmente, fortaleciendo el tejido comunitario y resaltando la riqueza cultural que habita en nuestro territorio.

La cuarta Tulpa reafirma que la agroecología no solo es una práctica productiva, sino también un camino para valorar la abundancia de la tierra, el arte de cocinar con amor y el encuentro solidario entre hermanos y hermanas de comunidad.
