Hoy tuvimos la oportunidad de conocer de cerca una de las experiencias más inspiradoras en el camino hacia la Soberanía Alimentaria del Resguardo: el proceso productivo de “Las Margaritas”, una iniciativa conformada por una decena de comuneros y comuneras de la comunidad de Santa Ana, entre ellas, en su mayoría, madres cabeza de hogar que han decidido apostarle al trabajo colectivo y al fortalecimiento de la economía familiar.

En el sector Los Caribes, rodeadas de naturaleza y con el entusiasmo que caracteriza a nuestra gente, estas familias han consolidado un proyecto avícola comunitario basado en el amor, la dedicación y el respeto por la vida. Allí, desde los más pequeños hasta los abuelos, participan con alegría y compromiso en la crianza de sus gallinas ponedoras, que producen un huevo orgánico, delicioso y altamente nutritivo, ofrecido a precios justos para la comunidad.
🍳🥚Esta experiencia es el resultado de un trabajo articulado entre el Cabildo del Resguardo Colonial Cañamomo Lomaprieta, a través de su Programa de Soberanía Alimentaria, y la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria – Agrosavia, una alianza que ha permitido fortalecer la producción con asesoría técnica especializada, formación en manejo avícola, dotación de aves, materiales de construcción para el galpón, comederos, bebederos, ponederos e insumos de alimentación.

Quienes integran “Las Margaritas” expresan que asumen este proceso con el mismo cariño con que se cuida un jardín: cada gallina es como una flor que requiere atención y afecto. Así, con esmero diario, logran que cada huevo que sus clientes disfrutan, sea símbolo de trabajo, unidad familiar, nutrición y empoderamiento femenino.

El proyecto “Las Margaritas” no solo fortalece la seguridad alimentaria de la comunidad, sino que también demuestra que las mujeres indígenas son protagonistas de los cambios positivos en el territorio, impulsando economías propias, sostenibles y con sentido de vida.
