En una jornada llena de compromiso, identidad y sentido colectivo, hoy se concretaron los recorridos de linderos por el territorio del Resguardo Colonial Cañamomo Lomaprieta, una labor liderada por el componente de la Guardia Indígena, que día a día reafirma su papel en la protección y salvaguarda del territorio ancestral.

El recorrido inició en la comunidad de La Unión, avanzando por Tumbabarreto, Sipirra, Miraflores y Aguacatal Bajo, hasta finalizar en la comunidad de La Rueda. Cada paso dado en este trayecto representa no solo un ejercicio de verificación territorial, sino también un acto profundo de memoria, pertenencia y defensa del legado colectivo.

Es de resaltar la participación activa y valiente de niños, jóvenes, mayores, hombres y mujeres, quienes con gallardía y convicción se sumaron a esta importante jornada. Su presencia simboliza la continuidad del pensamiento propio, el respeto por los mayores y la transmisión del conocimiento ancestral a las nuevas generaciones.

Estas acciones reafirman que el territorio no es solo un espacio físico, sino un patrimonio vivo que se cuida, se recorre y se defiende entre todos. La Guardia Indígena, junto a las comunidades, sigue tejiendo caminos de unidad, resistencia y autonomía, garantizando que el Resguardo Cañamomo Lomaprieta permanezca como un espacio de vida, cultura y dignidad para las generaciones presentes y futuras.
