Con profunda preocupación hemos recibido denuncias sobre prácticas de tala indiscriminada y deforestación en sectores de protección ambiental de La Arboleda y La Zulia, áreas de reserva que hacen parte del sistema hídrico que abastece el acueducto de las comunidades de Tumbabarreto, Sipirra, Miraflores y La Unión, en la zona de la Tierra Fría de Riosucio.

Esta situación no solo representa un grave daño contra los ecosistemas y la biodiversidad que históricamente han protegido nuestras comunidades, sino que además pone en riesgo el acceso al agua y la vida de más de 10.000 personas que dependen de este importante acueducto comunitario.
Resulta aún más preocupante que muchos de los árboles afectados fueron sembrados y conservados durante años gracias al esfuerzo colectivo de las comunidades y de la Junta del Acueducto, en un ejercicio de compromiso con la protección de las fuentes hídricas y la defensa del territorio.

La deforestación en zonas de reserva afecta directamente la regulación hídrica, deteriora los suelos, amenaza la fauna y flora nativa y aumenta la vulnerabilidad ambiental del territorio. Hoy, cuando el país se encuentra ad portas del anunciado fenómeno de El Niño y las autoridades nacionales han insistido en adoptar medidas preventivas y de uso racional del agua, resulta inadmisible que continúen acciones que destruyen los bosques encargados de garantizar este recurso vital.
Desde nuestras comunidades hacemos un llamado urgente a las autoridades competentes, ambientales y judiciales, para que atiendan esta denuncia, adelanten las investigaciones necesarias e identifiquen a los responsables de este grave perjuicio ambiental que compromete la vida en todas sus manifestaciones.
Defender los bosques es defender el agua, la vida y el futuro de nuestras comunidades.

