El Resguardo Colonial Cañamomo Lomaprieta entregó el Informe Parcial No. 01 de las afectaciones ocasionadas por el terremoto del 10 de agosto de 2026 en las comunidades ubicadas en jurisdicción del municipio de Supía. El balance preliminar registra 36 familias afectadas en ocho comunidades, principalmente por agrietamientos en las viviendas y daños en cubiertas de teja de barro.
Los recorridos y labores de identificación de daños continúan en el territorio, permitiendo conocer progresivamente la dimensión de las afectaciones que dejó el movimiento sísmico en las viviendas de las familias comuneras.

De acuerdo con el consolidado, las comunidades afectadas son Alto Sevilla, Bajo Sevilla, Cameguadua, Dosquebradas, El Brasil, San Pablo, Santa Cruz y Tizamar. El informe establece un total de 36 familias afectadas en estas ocho comunidades.
Alto Sevilla y San Pablo registran el mayor número de familias afectadas
El balance preliminar señala que Alto Sevilla y San Pablo reportan ocho familias afectadas cada una, siendo hasta el momento las comunidades con mayor número de casos identificados. Les siguen Dosquebradas, El Brasil y Tizamar, con cuatro familias cada una; Cameguadua, con tres; y Bajo Sevilla y Santa Cruz, con dos familias afectadas respectivamente.
Las afectaciones identificadas presentan características similares en las diferentes comunidades: agrietamientos en la infraestructura de las viviendas y daños en techos construidos con teja de barro, elementos que requieren especial atención por el riesgo que pueden representar para las familias.

Las imágenes evidencian la magnitud de los daños
El registro fotográfico incorporado al informe permite observar viviendas con cubiertas seriamente deterioradas, desplazamiento y caída de tejas, daños en estructuras de madera y guadua, así como grietas visibles en paredes y otros elementos de las construcciones. Las fotografías recopiladas hacen parte del proceso de reconocimiento de las afectaciones que se adelanta directamente en las comunidades.
Este panorama cobra especial importancia teniendo en cuenta las características de muchas viviendas rurales y tradicionales del territorio, algunas construidas con materiales que pudieron resultar particularmente afectados por la fuerza del movimiento sísmico.
Un informe preliminar que continuará actualizándose
Las 36 familias y ocho comunidades reportadas corresponden a este primer consolidado, por lo que las Autoridades Tradicionales continúan recorriendo el territorio, recopilando información y acompañando el proceso de evaluación para determinar con mayor precisión las necesidades de las familias afectadas.

El llamado a las comunidades es a mantener la precaución frente a estructuras que presenten grietas, daños en techos o cualquier señal que pueda representar riesgo, y facilitar las labores de valoración que se continúan desarrollando.
En momentos como este, la unidad, la solidaridad y el cuidado colectivo son fundamentales. Cada vivienda afectada representa una familia que necesita acompañamiento y cada recorrido permite avanzar hacia una respuesta más precisa frente a las consecuencias que el terremoto ha dejado en nuestro territorio.
Cuidemos nuestra vida, nuestro territorio y nuestras comunidades. La vida y nuestra comunidad, primero.
