Hoy se realiza la entrega oficial de una nueva vivienda a Diana González Vinasco, joven madre cabeza de hogar en La Comunidad de Sipirra. Para ella y sus dos hijos, recibir esta casa significa contar con un espacio amplio y digno donde construir una nueva etapa de su vida.

La vivienda tiene tres habitaciones, cocina, una pequeña sala y baño. Cuenta, además, con una zona para el lavado de ropa, dotada de tanque y espacio para instalar una lavadora. La obra incluye conexiones y redes eléctricas, canalización de aguas y sistema séptico: condiciones esenciales para el bienestar cotidiano de la familia.
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Diana recibe hoy su casa con alegría, satisfacción y gratitud. Ella misma la describe como “tan grandioso regalo”. Detrás de este momento hay una lucha colectiva: la tenacidad del Consejo Regional Indígena de Caldas CRIDEC, de las autoridades y comunidades indígenas, como el Cabildo del Resguardo Colonial Cañamomo Lomaprieta en el marco de los acuerdos de la Minga del Suroccidente. Como resultado de esos acuerdos, se logró la financiación del Ministerio de Vivienda para este proyecto, cuya obra fue ejecutada por el Consorcio Fénix con un trabajo eficaz y bien realizado.

La entrega de esta casa muestra lo que puede lograrse cuando los acuerdos se convierten en hechos concretos para las familias. También renueva la expectativa de que se hagan realidad los demás proyectos pactados y de que el Gobierno Nacional mantenga la voluntad de cumplir sus compromisos con los territorios, dando prioridad a quienes más lo necesitan.

Hoy, esa esperanza tiene un rostro: el de Diana, feliz de abrir las puertas de un hogar para ella y sus dos hijos.
